La Distillerie de Courménil
Las Cuvées musicales
En Courménil no producimos el calva corriente de supermercado de los héroes de la película «Les Tontons flingueurs».
Cierto, son nuestros héroes, pero su aguardiente es "brutal"... a mil leguas de las sutilezas y de la finura que se alcanzan cuando uno se toma su tiempo y solo la búsqueda de la excelencia y la pasión son los motores de nuestro día a día.
En nuestra destilería dodecagonal, cuyos planos siguieron la divina proporción del número áureo, 120 mil litros de sidra fermentan pacientemente durante 1 año, sin ningún tratamiento. Se deja hacer a la naturaleza, y a las levaduras su trabajo.

Una maduración ciertamente 5 veces más larga que la precipitada de los industriales, pero para una calidad incomparable de las sidras que se destilarán.


En otoño, una gran efervescencia se apodera de nuestro destilador, que no dudará en dormir a veces al pie de su alambique para lograr una destilación aún más suave.

Qué suerte habrá tenido mi abuelo de aprender a destilar junto a Rémi Foucher, el Gran Maestro de este arte normando.

35 años de formación más una amistad sólida fundada en un profundo respeto de esos valores habrán sido la garantía de tantas hermosas jornadas de destilaciones logradas.
En Courménil se destila con música... Para saber más, haga clic en el botón adjunto




