Un tonel al Número de Oro único en el Mundo
"Si nuestras bodegas albergan cientos de barricas, hay una que suscita una emoción particular..."
Un día, nuestro fiel amigo tonelero Valéry vino a ver a nuestro hijo Alfred, fino matemático, para elaborar una primicia mundial para las bodegas de crianza de Courménil: un tonel de las divinas proporciones del Número de Oro,
tan bien ilustradas por Leonardo da Vinci con su Hombre de Vitruvio.



Este tonel es un increíble conjunto de símbolos matemáticos complejos, entre ellos varias veces el número de oro, la sucesión de Fibonacci, la constante de Apéry, etc
Lejos de ser juegos de teóricos geniales, estas fórmulas matemáticas se encuentran por todas partes en la naturaleza, como por ejemplo en la perfección de la concha de un caracol, la disposición de los pétalos de una flor, pero también en los edificios más célebres de la Historia humana, como los frisos del Partenón, las Pirámides de Egipto y los rosetones de las Catedrales,

Como si esta complejidad no le bastara, nuestro hijo alfred se entretuvo en fijar la capacidad de este tonel en 987 litros. Una cifra curiosa a primera vista, pero también ella altamente simbólica, ya que resulta de 100 veces el número Pi elevado al cuadrado. Un guiño de nuestro hijo Alfred a Leonardo da Vinci, que logró antes que él la complejidad de inscribir un cuadrado en un círculo.
Un homenaje que Alfred le rindió aún más tarde al llamar a su hijo "Léonard", mientras que su abuelo le dedicó una Añada de Calvados cuvée "Léonard
este tonel concebido en Courménil posee una geometría sagrada.
Inolvidable momento en que las herramientas ancestrales de latón de un oficial tonelero cruzaban el hierro con un sofisticado programa informático en lenguaje python para concebir juntos las proporciones divinas de un tonel perfecto.

Es a este majestuoso navío calentado con fuego de leña de roble al que confiamos nuestras más preciadas añadas de Calvados AOC Pays





El Museo de los Gobelinos, que reúne las más bellas piezas del arte francés, no se equivocó: apenas tuvo noticia de la existencia de este mítico tonel, encargó el segundo ejemplar para sus colecciones..
Probar esta cuvée es beber una gota de perfección arquitectónica y espiritual.

El diálogo entre el líquido, la madera de roble escrupulosamente hendida y el oxígeno es allí tan sutil, tan armonioso, que el Calvados que de él se extrae revela una trama aromática de una suavidad conmovedora,

Sus curvas, apodadas "la divina proporción" por Leonardo da Vinci, crean en su interior una dinámica de fluidos única. El aguardiente no se limita a reposar en él: respira, ondula de manera imperceptible, mecido por flujos de energía que sin duda solo esta fórmula mágica permite alcanzar.

